Si quieres una alternativa a la bechamel clásica, esta versión con puerro es una muy buena opción. Tiene un sabor más suave, queda muy cremosa y además es fácil de preparar.
Te sirve para un montón de recetas: lasañas, verduras al horno, rellenos… y le da un toque diferente sin complicarte.
Una base sencilla que puedes tener lista y usar en varios platos durante la semana.
Recién hecha queda más líquida pero si la guardas en la nevera espesa bastante.
Salen aproximadamente 300 gramos de bechamel.
Aquí tienes varias recetas donde utilizar la bechamel de puerro