Los encurtidos caseros son una forma sencilla y práctica de dar un toque ácido, crujiente y refrescante a tus platos. Se preparan en pocos pasos, duran mucho tiempo en la nevera y combinan genial con ensaladas, bocadillos, carnes, platos internacionales o aperitivos.
Además, puedes personalizarlos como quieras: desde las verduras que elijas hasta las especias que les añadas. En esta receta se usan pepino y cebolla morada, pero puedes adaptarla según lo que tengas en casa. Una vez los pruebas, ¡no querrás volver a comprarlos!
– Pepino
– Cebolla morada
– 400 ml de vinagre
– 600 ml de agua
– 60 g de sal (3 cucharadas)
– Especias secas (clavo, pimienta negra, eneldo, tomillo, azafrán…)
1. Prepara las verduras: corta el pepino y la cebolla en rodajas finas y colócalo en tarros de cristal limpios.
2. Haz la salmuera: calienta el agua en una cazuela, cuando rompa a hervir, añade la sal y remueve hasta disolver, apaga el fuego, añade el vinagre y mezcla bien.
3. Monta los tarros: con la mezcla todavía caliente, cubre por completo las verduras en los tarros, añade las especias que más te gusten.
4. Tapa bien los botes de cristal y colócalos boca abajo para que hagan vacío. Deja reposar entre 24 y 48 horas antes de consumir.
Te dejo el vídeo de la receta: https://www.instagram.com/reel/DN7945bjOlJ/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
Los encurtidos dan muchísimo juego, porque ese toque ácido y crujiente combina con un montón de platos. Aquí te dejo muchas más ideas para usarlos:
Como ves le dan el toque final a muchos platos.
Seguro que tiene los ingredientes casa para poder hacerlos.