Una ensalada muy vistosa, con una mezcla de sabores que encaja muy bien. La remolacha, además de dar ese color tan característico, aporta antioxidantes, contiene fibra y minerales como el potasio.
Combinada con la manzana, el queso y las nueces, queda un plato fresco y completo, perfecto para salir de lo habitual sin complicarse demasiado.
Para el aliño: