Una combinación que lo tiene todo: sabor, color, saciedad y equilibrio. Ideal para cuando quieres algo completo y diferente sin complicarte.
Para el aliño:
Asa la calabaza: pela y corta la calabaza en dados de 1cm mas o menos, añade un poco de aceite, sal y las especias que más te gusten. Al horno a 180-190º hasta que esté tierna y doradita (30-40 minutos)
Cuece la quinoa y resérvala.
Monta la ensalada: en la base pon espinacas, luego añade la quinoa, calabaza, nueces, pasas, granada y queso feta desmenuzado.
Aliña con la mezcla (AOVE, vinagre, limón, ajo y jengibre en polvo, sal y pimienta).
¡Y lista para disfrutar!
Una ensalada completa, sabrosa, llena de texturas y perfecta para cuidarte sin aburrirte.