Si te apetece algo dulce, fácil y hecho con buenos ingredientes, estas galletas te van a encantar.
La masa se hace en pocos minutos, y si te animas a decorarlas con un poco de chocolate negro y almendras picadas, quedan aún más ricas. El resultado es una textura jugosa y un sabor delicioso que combina genial con un café, una merienda o como picoteo dulce. Son ese tipo de receta que haces una vez… y ya sabes que vas a repetir.
– 125 g de harina de almendra (yo uso la del Mercadona)
– 30 g de pasta de dátiles (te explico cómo hacerla en la descripción)
– 30 g de aceite de coco
Opcional para decorar:
– Chocolate negro (mínimo 70% cacao)
– Almendras picadas
1. Prepara primero la pasta de dátiles: pon los dátiles a remojo en agua muy caliente durante 10-15 minutos y tritura con un poco de esa agua. Yo hago de mas y la guardo en tarritos de cristal y la congelo.
2. En un bol, mezcla la harina de almendra con la pasta de dátiles y el aceite de coco.
3. Comienza con una cuchara y termina con las manos, hasta formar una masa homogénea.
4. Haz bolitas, colócalas sobre papel de horno y aplástalas con la mano. También puedes darles forma directamente con las manos si lo prefieres.
5. Hornea a 180 °C durante 20 minutos.
6. Deja enfriar bien antes de manipularlas (se terminan de asentar fuera del horno).
7. Si quieres darles un toque especial, cúbrelas con chocolate negro fundido y añade almendras picadas por encima.
8. Guarda en la nevera unos minutos para que el chocolate se endurezca.
Quedan súper jugosas, con un sabor riquísimo y sin necesidad de usar azúcar ni harinas refinadas.
Perfectas para acompañar el café, una merienda o como snack dulce pero consciente.
¿A qué esperas para probarlas?
Te dejo el vídeo de la receta para que veas el paso a paso de la elaboración: https://www.instagram.com/reel/DP3zvJqCK5l/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==