Un plato completo y equilibrado que combina proteína y una buena base de verduras. Una opción saciante, rica en fibra y muy práctica para el día a día.
Garbanzos cocidos (yo he usado en conserva)
Espárragos trigueros
Tomates cherry
Huevos
Aceite de oliva virgen extra
Pimentón
Ajo en polvo
Orégano (u otras especias al gusto)
Sal
Pimienta negra
Corta los espárragos trigueros en trozos y saltéalos en una sartén con un poco de aceite mientras preparas el resto de ingredientes. No es necesario que queden completamente hechos, ya que terminarán de cocinarse después.
Corta los tomates cherry por la mitad. Lava y escurre bien los garbanzos cocidos.
En un bol, mezcla los garbanzos con los cherry. Añade un chorrito de aceite de oliva, pimentón, ajo en polvo, orégano o las especias que más te gusten. Mezcla bien para que se integren los sabores.
Incorpora los espárragos salteados a la mezcla y coloca todo en la cesta de la freidora de aire.
Cocina en la freidora a 180–200 ºC durante unos 15–20 minutos. Si te gustan los garbanzos más tostados y crujientes, puedes dejarlos unos minutos más.
Mientras tanto, prepara dos huevos a la plancha.
Sirve los garbanzos con las verduras y coloca los huevos encima. Añade un poco de sal y pimienta negra recién molida sobre los huevos antes de servir.