Este helado casero combina ingredientes reales y de calidad para ofrecer una alternativa más equilibrada a los helados tradicionales. Se elabora con yogur griego y crema de almendras, lo que le da una textura cremosa y un sabor delicioso, sin necesidad de azúcares añadidos ni aditivos.
La crema de almendras aporta grasas saludables (insaturadas), vitamina E, fibra y proteínas que ayudan a saciar y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. El yogur griego, por su parte, suma proteínas y probióticos que apoyan la microbiota intestinal y ayudan a mantenernos satisfechos durante más tiempo.
Frente a los helados industriales, esta versión destaca por su sencillez, sus ingredientes naturales y su valor nutricional, sin renunciar al sabor ni al placer de disfrutar de un buen helado. Además, es muy fácil de preparar y perfecta para tener en el congelador cuando apetece algo dulce y fresco.
– 2 yogures griegos (250 g)
– 80 g de crema de almendras (puedes hacerla triturando almendras tostadas hasta tener textura cremosa)
– Chocolate negro
– Aceite de coco
– Almendras trituradas
1. Haz la crema de almendras, solo tienes que triturar almendras en el vaso de la batidora, cuesta un poco hasta que va soltando el aceite y adquiriendo una textura cremosa. Si te sobra crema de almendras no pasa nada, te dura mucho tiempo a temperatura ambiente en un bote de cristal bien cerrado.
2. Mezcla los yogures con la crema de almendras hasta que quede homogéneo.
3. Reparte la mezcla en moldes para helado y congélalo un mínimo de 4 horas.
4. Derrite chocolate negro con aceite de coco en el microondas o al baño María, luego añade almendras trituradas para dar el toque crujiente.
5. Saca los helados de los moldes y báñalos en el chocolate con almendras.
Sácalos de congelador 10 minutos antes de comerlos.
Aquí te dejo el vídeo de la receta: https://www.instagram.com/reel/DN2yOxXsW7Z/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==