Un helado casero sin heladera que combina yogur, nata y frutos rojos en una mezcla cremosa con efecto marmolado y sabor equilibrado. Ideal para darte un capricho refrescante con ingredientes sencillos.
– 2 yogures griegos naturales (sin azúcar añadido)
– 200 ml de nata para montar (mínimo 35 % MG)
– 150-200 g de frutos rojos (pueden ser frescos o congelados)
1. Calienta los frutos rojos en un cazo a fuego bajo hasta que estén bien blanditos. Luego, déjalos enfriar completamente.
2. Monta la nata bien fría con varillas eléctricas hasta que esté firme.
3. En un táper grande, mezcla con movimientos suaves la nata montada y los yogures.
4. Aplasta los frutos rojos con un tenedor y ve añadiendo cucharadas sobre la mezcla. Remueve ligeramente con una cuchara o palillo para crear el efecto marmoleado (no mezcles del todo).
5. Cierra bien el táper y mételo al congelador durante al menos 5-6 horas.
Saca el helado del congelador unos 15-20 minutos antes de consumirlo para que tenga una textura más cremosa.
Puedes verter la mezcla en moldes individuales con palito: quedan súper bonitos y son perfectos para servir.
Si usas frutos rojos congelados, cocínalos bien y deja que se enfríen por completo antes de incorporarlos.
Te dejo el vídeo de la receta para que veas el paso a paso