Si buscas un helado casero, delicioso y con un toque diferente, esta receta te va a encantar. La base cremosa de yogur, el relleno de frutos rojos tipo mermelada y la cobertura crujiente de chocolate con almendras hacen una combinación espectacular.
Es fácil de preparar, perfecto para tener siempre listo en el congelador y una alternativa ideal a los helados industriales. Una forma sencilla de disfrutar un capricho dulce, con ingredientes reales y mucho sabor.
Para la base cremosa:
– 2 yogures griegos naturales (sin azúcar)
– 60 g de leche en polvo
Para el relleno:
– 300 g de frutos rojos (pueden ser congelados)
– 2 cucharadas de semillas de chía
Para la cobertura (opcional):
– Chocolate negro 85%
– Aceite de coco
– Almendras picadas
1. Prepara la mermelada de frutos rojos:
– Cocina los frutos rojos a fuego bajo en una cazuela hasta que estén blanditos.
– Tritura con batidora hasta obtener una textura suave.
– Añade las semillas de chía y deja reposar en la nevera toda la noche.
2. Mezcla los yogures con la leche en polvo hasta que quede una mezcla cremosa y sin grumos.
3. Monta los helados en moldes:
– Primero, una cucharada de la mezcla de yogur.
– Luego una cucharadita de la mermelada de frutos rojos.
– Termina con otra cucharada de yogur.
– Coloca los palitos y tapa los moldes.
– Lleva al congelador al menos 4 horas.
4. Cuando estén congelados, desmolda y baña en chocolate negro derretido.
– Puedes añadir almendras picadas al chocolate para un toque crujiente.
– Vuelve a meter en el congelador 5 minutos para que se endurezca la cobertura.
Añadir leche en polvo a la mezcla de yogur ayuda a que el helado quede más cremoso y forme menos cristales de hielo al congelarse.
Es un truco muy útil para mejorar la textura de los helados caseros, sobre todo cuando usamos yogur natural o griego como base.