Una forma diferente, suave y sabrosa de comer pescado. Con una salsa de calabaza que le da un toque dulce y cremoso.
230 g de merluza (fresca o congelada)
250 g de calabaza asada (ver nota abajo)
1 puerro
½ cebolla
Caldo de pescado (cantidad según textura deseada)
1 diente de ajo
Perejil fresco
AOVE
Sal y pimienta al gusto
Asa la calabaza: córtala en gajos con piel, colócala en una bandeja con un poco de AOVE y sal, y hornea a 200 °C durante 40–60 minutos, hasta que esté muy tierna. Luego retira la pulpa y pesa los 250 g que necesitas.
En una sartén, rehoga el puerro y la cebolla troceados con un poco de aceite y sal, hasta que estén blanditos.
Añade la calabaza asada y un poco de caldo de pescado. Cocina todo junto un par de minutos y luego tritura hasta obtener una crema suave y ligera. Ajusta de sal y pimienta al gusto.
🔁 Si prefieres no asar la calabaza, también puedes añadirla cruda en dados junto al puerro y la cebolla, cubrir con caldo y cocer todo hasta que esté tierna. Después trituras igual.
En otra sartén, cocina la merluza con un chorrito de AOVE a fuego medio-bajo. Salpimenta y tapa para que se haga bien por dentro y quede jugosa.
Prepara un majado de ajo y perejil en un mortero con un poco de aceite.
Sirve la merluza sobre la salsa de calabaza caliente y termina con el majado por encima.
Una forma distinta de comer pescado, con sabor suave, textura cremosa y sin necesidad de harinas ni natas.
Puedes usar calabaza asada congelada.
Solo tienes que sacarla la noche anterior y dejarla en la nevera para que esté lista al día siguiente. Así ahorras tiempo y aprovechas lo que ya tienes hecho.
No sobrecocines la merluza.
Es un pescado delicado. Cocínala a fuego medio-bajo y tápala para que quede jugosa. Solo unos minutos por cada lado si es fresca.
El majado de ajo y perejil se añade al final.
Así mantiene su sabor fresco y potencia el plato sin que se pierda en la cocción.
Ajusta la textura de la salsa a tu gusto.
Más espesa si la quieres tipo puré, o más ligera añadiendo un poco más de caldo.
También puedes usar esta salsa con otros pescados blancos, como bacalao, rape o incluso con pollo a la plancha.