Esta pasta de dátiles es perfecta para endulzar tus postres. Es una opción más saludable que el azúcar de mesa, la miel, el azúcar de caña o los edulcorantes.
Los dátiles nos aportan fibra, vitaminas y minerales.
Aunque su mayor componente son los azúcares naturales, lo que los convierte en una fuente de energía rápida, perfectos si vas a realizar ejercicio.
Pero también elevan el azúcar en sangre y tienen un alto contenido calórico.
La mejor opción es comerlos enteros, pero en este caso los consumimos triturados, y la absorción de los azúcares todavía es más rápida.
Así que, sí, la pasta de dátiles muy buena opción para endulzar porque nos beneficiamos de las buenas propiedades de los dátiles, pero sin abusar.
La pasta de dátiles se conserva en la nevera en un recipiente hermético, pero su duración puede variar bastante según la humedad y la higiene al prepararla. Aunque en teoría podría aguantar más tiempo, lo más recomendable es consumirla en 1–2 semanas para evitar que aparezca moho.
Para alargar su conservación, es importante guardarla bien cerrada, usar utensilios limpios cada vez que la manipules y mantenerla siempre refrigerada. Si no vas a consumirla en ese tiempo, una muy buena opción es congelarla en pequeñas porciones y descongelar solo la cantidad que necesites.