Si aún no has probado el pudding de chía, este es el momento. Es uno de los desayunos más sencillos de preparar y, al mismo tiempo, muy completo a nivel nutricional. Solo necesitas unos minutos la noche anterior y tendrás lista una opción rica en fibra, omega‑3, proteínas vegetales y minerales.
Puedes adaptarlo con fruta, granola, frutos secos o crema de frutos secos, y tomarlo como desayuno o merienda, especialmente en los días de calor. Ligero, saciante y muy práctico.
1 yogur natural (puede ser griego o normal)
Un chorrito de leche (para aligerar la mezcla)
2 cucharaditas de semillas de chía
Fruta, granola o frutos secos para acompañar
Mezcla el yogur con un poco de leche en un bol o tarro.
Añade las semillas de chía y remueve bien.
Guarda en la nevera toda la noche.
Por la mañana, añade los toppings que prefieras.
Las semillas de chía necesitan hidratarse antes de consumirlas porque al contacto con líquido forman un gel que mejora su digestión y aprovechamiento.
El gel que forman es rico en fibra soluble, lo que ayuda a mejorar el tránsito intestinal y a aumentar la saciedad.
Te dejo aquí el vídeo de la receta: ➤ver aquí