El romanescu es rico en vitamina C, fibra y antioxidantes.
Ahora que está de temporada, es el momento perfecto para aprovecharlo en recetas fáciles y sabrosas como esta: con jamón, ajo y un toque de queso gratinado.
Ideal para comer más verdura sin aburrirte.
1 romanescu mediano
2 dientes de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de pimentón dulce
80 g de jamón en taquitos
40 g de queso mozzarella rallado (o al gusto)
Sal (opcional)
Corta el romanescu en arbolitos y cocínalo al vapor durante unos 10–12 minutos, hasta que esté tierno pero firme.
Mientras tanto, corta los ajos en láminas finas y dóralos en una sartén con el aceite de oliva.
Cuando empiecen a dorarse, añade el pimentón dulce, remueve y retira del fuego para que no se queme.
Coloca el romanescu en una bandeja apta para horno. Añade los taquitos de jamón por encima.
Vierte el aceite con el ajo y el pimentón sobre el romanescu.
Espolvorea con el queso mozzarella rallado.
Gratina en el horno a 200 °C hasta que el queso esté fundido y dorado (unos 10 minutos).
Puedes preparar esta misma receta con brócoli o coliflor si no tienes romanescu.
El resultado es igual de sabroso y sigue siendo una manera genial de disfrutar más verdura.