He preparado una versión mucho más ligera y nutritiva de los clásicos San Jacobos, ¡y te prometo que no tienen nada que envidiar a los originales! Están hechos sin freír, no llevan aditivos, con una buena cantidad de proteína y quedan súper jugosos por dentro y crujientes por fuera gracias a la freidora de aire. Son ideales para una comida o cena rápida, y perfectos si quieres cuidar tu alimentación sin renunciar al sabor. En casa han triunfado… ¡y seguro que en la tuya también!
– 300 g de pechuga de pollo (150 por unidad)
– 80 g de pechuga de pavo (40 g por unidad)
– 80 g de queso (40 g por unidad)
– Pan rallado + copos de maíz triturados para rebozar
1. Tritura la pechuga de pollo con un poco de sal en el vaso de la batidora.
2- Sobre papel de horno, coloca la mitad de la carne y ve aplastando con una cuchara hasta formar un rectángulo.
3. Añade pimienta negra y coloca el relleno: primero queso, luego pavo, y de nuevo queso.
4. Dobla con ayuda del papel de horno y sella los bordes con la cuchara.
5. Reboza con pan rallado mezclado con copos de maíz triturados.
6. Cocina en freidora de aire a 180 °C durante 10-12 minutos, luego dales la vuelta y cocina 5 minutos más.
No los cocines demasiado tiempo para que la pechuga no quede seca.